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9.5.14

El maestro de todos ellos: Cristóbal Balenciaga


Hoy Balenciaga es tendencia declarada para el Invierno 2011. Con la creación del museo consagrado íntegramente a un solo diseñador de moda, finalmente su natal España, rinde homenaje a un personaje, sin el cuál, la historia de la moda del Siglo XX no estaría completa: Cristóbal Balenciaga. Su legado no ha dejado de estar presente desde el 2010 con exposiciones alrededor del mundo, que muestran  las conexiones intrínsecas de su trabajo como couturier y la relación con su entorno, sus obsesiones y su manera de entender el cuerpo.

Por. Fernando Aguileta de la Garza
@feragarza


Foto: Retrato Cristóbal Balenciaga.

Si Saint Laurent fue “tema” de las colecciones de verano, el universo Balenciaga es recurso de  inspiración para las colecciones de Otoño Invierno 11-12, no en balde ha estado en boca de todos con exposiciones que van desde Nueva York, San Francisco y España.

El arquitecto de la alta costura finalmente tiene un espacio consagrado en Getaria, País Vasco, España. Con el Cristóbal Balenciaga Museoa, la fundación presidida por Hubert de Givenchy, el Ayuntamiento de Getaria y el Ministerio de Educación y Cultura abren las puertas al universo de la Casa Balenciaga.

De dimensiones extraordinarias, cuatro plantas, seis salas y para empezar 90 seleccionadas de las más de 1,200 piezas que bajo custodia de la Fundazioa han sido donadas, cedidas, algunas con carácter institucional otras más de carácter privado, el Museo Cristóbal Balenciaga apuesta por “convertirse en un centro con vocación didáctica, divulgativa e investigadora  en torno a la figura del modisto”, aseguró la institución en un comunicado. 



Foto. Cristóbal Balenciaga Museoa

El proyecto arquitectónico no deja indiferente a nadie, realizado por el estudio de arquitectos AV62 y sí, haciendo énfasis en el origen del diseñador, consta de dos volúmenes. Por una parte el Palacio Aldamar, antigua casa de verano de los marqueses de Casa Torres, y el anexo, de tres espacios, uno de ellos albergando las seis salas de exposición, un segundo lugar dedicado al espacio didáctico, y el espacio administrativo dedicado a un taller de restauración y gestión museística.

Tuvieron que pasar 24 años desde la celebración del 50 aniversario de la casa fundada por Balenciaga en París, para que los diversos agentes unieran fuerzas y se planteara una estrategia real y económica para difundir el trabajo del guipuzcoano. Hoy es una realidad y mucho se debe en parte a la figura que hasta sus días es, uno de sus grandes discípulos, Hubert de Givenchy.



Foto: Balenciaga & Spain, Young Museum SFO. 

Cristóbal Balenciaga Eizaguirre, nace en Getaria, Gipuzkoa, el 21 de enero de 1895, de padre pescador y madre costurera. José Balenciaga, muere cuando Cristóbal tenia 11 años, a partir de entonces, Martina Eizaguirre, se hace cargo de sacar adelante a la familia, siendo este momento, cuando un joven Balenciaga, aprende el oficio gracias a su madre.  Poco se imaginaría que en su vida se cruzaría Blanca Carrillo de Albornoz y Elio, Marquesa de Casa Torres, su mecenas y una figura imprescindible en el imaginario del entonces adolescente.

La Marquesa, quien era la mujer más prominente de Getaria, encontró en Cristóbal su ferviente admirador, y ésta al preguntarle por su madre, el respondió si podía hacerle un vestido. La Casa Torres, perpleja, aceptó y dejó que Balenciaga copiara sus vestidos parisinos a sus 13 años, al notar en él interés en la costura y una sensibilidad nata para la estética. La alianza estaba hecha, a partir de entonces ella sería su mejor prescriptora a un mundo en el que Cristóbal Balenciaga, no pertenecía, la aristocracia y las Casas Reales que veraneaban en el País Vasco.



Foto: Balenciaga & Spain, Young Museum SFO. 

Hacia 1907 se traslada a San Sebastián, para perfeccionar el oficio de sastre y trabaja en algunos de los mejores establecimientos del momento como Casa Gómez y New England, aprendiendo a realizar trajes para eclesiásticos. Seis años después es jefe del taller de confecciones para señora de los grandes almacenes Au Louvre en la misma ciudad, y gracias a éste trabajo sus visitas a París son constantes. En aquél momento es cuando en sus viajes devora las colecciones de Doucet, Worth, Drecoll, entre otros, su percepción de la elegancia internacional se agudiza, conoce a la clientela, observa y aprecia los tejidos.

La historia empieza a concretizarse, y el futuro del modisto está en marcha. Es el año de 1918 y funda en San Sebastián su primera casa de costura Balenciaga & Cia en una alianza comercial con Benita y Daniela Lizaso. Disueltos los seis años de compromiso emprende carrera en solitario instalándose en 1924 en el número 2 de la Av. Libertad. Durante todo este periodo de esplendor para Balenciaga, sus diseños eran comprados por la monarquía y por clientela aristócrata, como La Reina María Cristina y la infanta Isabel Alfonsa, entre otras distinguidas damas de la familia real y la corte, quienes usualmente transitaban por San Sebastián y Biarritz.

Al proclamarse la Segunda República Española, la casa Balenciaga sufrió las consecuencias del exilio de prácticamente toda su clientela y por razones evidentes tuvo que replantear el negocio. Rebautizó su casa de costura como EISA, y de ésta manera, se desvinculaba parcialmente de sus anteriores mecenas y compradores, y también podía atraer a una nueva clientela que comprase sus diseños.

En 1934 abre una sucursal en Madrid, y al año siguiente en Barcelona, sin embargo ante el inminente estallido de la Guerra Civil Española, Balenciaga cierra sus tres casas de costura y abandona el país.

Por un breve período en Londres (tenía una obsesión por la sastrería inglesa), se instala finalmente en París, en donde gracias a una sociedad creada con el vasco Nicolás Bizcarrondo y Vladizio d’Attainville,  -de quien se dice ha sido su gran amor- se instala en el numero 10 de la Avenue George V, con un capital de 100,000 francos. Nace en verdad la casa Balenciaga, su gran aventura en Francia y en la misión de resucitar el esplendor de la alta costura, llegando a ser la casa más cara de todo París. Cristóbal, pronto conocería el éxito y todo el mundo conocería su visionaria ideología sobre el oficio, “Un couturier debe ser arquitecto en los planos, escultor en las formas, pintor en los colores, músico en la armonía y filósofo en la medida”.



Foto: Balenciaga & Spain, Young Museum SFO. 


“El Picasso de la moda”, según Cecil Beaton, mucho daría de qué hablar en los años posteriores. Coco Chanel afirmaba que era el único que podía construir un vestido de principio a fin con sus propias manos y Christian Dior, su antagonista laboral y más ferviente admirador, pensaba que siempre iba por delante de la moda “Con los tejidos, nosotros hacemos lo que podemos, Balenciaga hace lo que quiere”.



Foto: Balenciaga & Spain, Young Museum SFO. 

Gracias a su devoción por el corte, su trabajo está centrado en varios apartados, pero sus obsesiones más latentes eran la construcción mangas y cuellos perfectos. A él se debe la introducción del tema español en la Alta Costura, con inspiraciones desde el arte de Velázquez, Goya y Zurbarán, la cola flamenca, los volantes, los colores brillantes, encajes y mantillas, el universo taurino y sus bordados, sus orígenes vascos, los pescadores, el luto de las viudas con una austeridad negra y claramente referenciada a la indumentaria religiosa. 

El trabajo que Cristóbal Balenciaga produjo y el patrimonio que ha dejado habla de una herencia en el oficio de la costura, el patronaje y los cortes.

La gestión histórica del patrimonio cultural siempre ha sido objeto de debate, y ésta vez no podía ser la excepción. El escándalo iniciado por la denuncia de gestiones irregulares del antiguo alcalde de Getaria, Mariano Camio, donde inclusive se especuló sobre el paradero de piezas catalogadas. La misma historia de siempre, “los regalos”, historias sobre corrupción y política. El trago amargo fue para la Fundación, un golpe en el 2008 que terminó con el replanteamiento de algunas instituciones para analizar realmente la viabilidad del proyecto.

Y fue así como el presupuesto se hinchó hasta llegar a los 30 millones de euros, mismos que la Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde asegura servirán para realizar un “Efecto Bilbao”, reactivando el turismo que representa un 47 por ciento, la pesca un 30 por ciento y el resto, la industria local.


Foto: Balenciaga & Spain, Young Museum SFO. 

Salvando las distancias y las épocas, que pretendamos asegurar que el efecto se repetirá, creo que vamos muy sobrados y aunque en papel y discurso quede muy bien para justificar el gasto público –que lo hay-, el trabajo de Balenciaga es prácticamente desconocido para la mayoría y por origen nada democrático, basta recordar su afán de vestir sólo a las pura sangre, sin embargo, sí es un buen referente y foco de oportunidad para dar a conocer al gran público al único made in Spain, pero no ambicionemos.

La discusión es sencilla, Cristóbal el hombre, es originario de España y es más que justo que su país le rinda homenaje con un museo, sin embargo la marca Balenciaga no lo es. Cristóbal es made in Spain, Balenciaga es made in France, hablamos de Balenciaga París.


Foto. Balenciaga, 1963 

Inmaculada Urrea, Historiadora de moda y experta en branding afina el fenómeno, La marca Balenciaga sin París, no perduraría, el simbólico asociado es muy grande. En ella, el pilar del imaginario es la alta costura y su idea de la arquitectura del vestido, junto con todo el imaginario español que puso en danza. El verdadero lanzamiento de la marca ocurrió en París. Nunca hubiera sido el mismo si no hubiese emigrado. Tenemos un claro ejemplo: Pertegaz.

Hoy la marca es otra historia más de holdings, Nicolás Ghesquière que en un principio no tuvo acceso a los archivos de la casa gestionó colecciones nada coherentes, amen del vergonzoso episodio Kaisik Wong del 2003 y el chaleco de retazos. Sin embargo se reivindicó en el 2004 con <Edición> una línea de archivo con detalles de alta costura y después de varias colecciones aún en la incógnita, eligió -o estratégicamente sus mecenas eligieron- un  homenaje en el prêt-à-porter de Febrero 2006 con puntualidad rigurosa, que no era más que el previo a la exhibición de la marca en el Museo de la Moda y la Industria Textil de París.



Foto. Archivo Balenciaga.

Aquella semana de la moda presentó una colección con tintes muy familiares, como los trajes sastres de tweed, fijación en cuellos y faldas acampanadas, vestidos tubo, chaquetas rectas de mangas raglán, estructuración en las faldas con nuevos volúmenes, la clásica manga tres cuartos  y los botones esféricos, que remiten a una época, pero sobre todo a él y sus creaciones inmortalizadas en fotografía.

Con el paso de los años, recuperando memoria de la casa, prendas icónicas y archivo de Cristóbal es posible que hayan dado en el punto justo entre el rigor en la construcción de las prendas del pasado, y el toque comercial; que si Balenciaga se levantase de su tumba y viese un bolso llamado Lariat o Motorcycle firmado por su apellido colgando de una seudo-celebridad, probablemente se moriría de nuevo. No supo avanzar, para él ya era demasiado tarde, no puedes cambiar a un hombre que el sistema de la alta costura ha sido su vida.

Sin embargo, la gran ironía es que el más conservador de los diseñadores, al anular la cintura  y quitar todo tipo de superficialidades a los vestidos sembró en Courregès la pieza final del puzzle para el patrón del Space Age de 1965, lo que a su vez dio a los mods londinenses, un patrón para la minifalda. Aquel diseñador ultracatólico y gay, aquel que vestía a las madres y no las hijas, contra su voluntad se convirtió en el “padre” de la revolución juvenil.


Foto. Vestido de Novia, Balenciaga 1967.

La vida de Balenciaga siempre está llena de contradicciones, ya que vivía su relación sentimental abiertamente con d’Attainville, pero le horrorizaba lo público, la prensa y el escándalo que Dior hacía del sistema moda. Incluso, sabemos de sobremanera que no fue Dior quien esbozó la silueta pecho-cintura-cadera, ya existía la sombra en algunos diseños de Balenciaga en 1938, pero al final, Christian se llevó el crédito, llevando la línea Corolla- rebautizada “New Look” por Snow, a resucitar la industria de la alta costura parisina. Le dolió en el alma.

El legado de Cristóbal es indiscutible como patrimonio de la historia de la moda, desde su concepción y su visión del cuerpo. Mientras Chanel pregonaba la practicidad y la utilidad de la prenda, y Vionnet modelaba el cuerpo y lo respetaba, en Balenciaga la historia es diferente. No solamente era un innovador en la técnica y en los materiales, sino en la silueta, desde la línea túnica, la línea barril, la línea globo, la saco, o la babydoll, la única costura o prescindiendo de ellas con el asimétrico vestido de punto entallado con dos pinzas sujetado en los hombros.


Foto: Balenciaga 'Chou' Dress

Al final de su carrera, se vuelve más enigmático, alejándose del interés por cubrir o vestir el cuerpo, sino más bien tratarlo como un recipiente de abstracciones, vistiendo a la mujer sí, pero como elemento sustentable de una estructura geométrica. Ya lo decía, las mujeres no tienen que ser perfectas, mis vestidos lo harán por ellas.

Con la exposición en San Francisco en el Young Museum curada por Hamish Bowles, tuvimos Balenciaga en su máximo esplendor, dividiendo la carrera y generando temas. El arte español, la danza, los toros, la corte española, vestidos regionales, y vida religiosa, siendo ésta una de las mejores retrospectivas jamás montadas sobre el diseñador.

El Cristóbal Balenciaga Museoa está abierto al público y el equipo de gestión listo. Su comisaria Miren Arzalluz y autora del libro “Cristóbal Balenciaga: la forja del maestro”, promete mucho más para el espacio. 

La piedra finalmente está de pie en España, en la playa de Zarautz, en el pueblo pesquero de Getaria, donde el mito finalmente tiene su lugar y su origen, a pesar del tiempo.


Foto. Abrigo de Noche, Balenciaga- Eisa, San Sebastián, 1935. 


__________________
Nota del Editor.-

Texto originalmente publicado en Medina Magazine el 07 de Septiembre de 2011. 

A fecha de hoy 09 de Mayo de 2014, el Museo ha perdido a Miren Arzalluz como comisaria, sortea la crisis y ha recibido este año una subvención de 333.000 euros. 

La donostiarra, Mirien Vives Almandoz, es la nueva directora del museo e Igor Uria Zubizarreta ha sido nombrado director de colecciones. 


28.4.14

PAUL POIRET "King of Fashion"

"¿Estoy loco cuando pienso en poner Arte en mis vestidos, o cuando digo que la couture es un arte?" 
.-Poiret 













MEISEL, Steven, CODDINGTON, Grace. "Fashioning the Century" en Revista Vogue US, Mayo 2007.


Fernando Aguileta de la Garza

29.6.13

De exilios, demandas y retornos



En sólo dos años tres marcas representativas de la moda francesa han sido protagonistas de una gran debacle de escándalos, desde cesación de contratos y dramas ocultos en los juzgados, hasta peleas públicas poco diplomáticas y menos dignas de elegancia.
La moda siempre es un reflejo fiel de las condiciones sociales y políticas del momento, la coyuntura económica no ayuda en lo más mínimo a salir bien librados de todo el conjunto y menos si además, sumamos la participación activa en el espiral acelerado de más de ocho colecciones anuales, el aumento de la presión creativa y el consumo indiscriminado de prendas en un abrir y cerrar de ojos.
La moda, o mejor dicho los grandes monopolios y corporativos de moda actuales dominan el panorama operativo de la industria, en sólo 16 años, moda y marcas que únicamente era posible encontrarlas en un continente o en una ciudad específica, y con todo el encanto que suponía el acto de compra, ha desaparecido. Los holdings financieros no sólo han democratizado el lujo, haciendo seriales de productos estrella cada temporada -aunque digan lo contrario-, también han globalizado y estandarizado modas y estilos, propiciando su consumo masivo y volátil, alterando los ciclos de vida de los productos y su obsolescencia. Hoy en día hablar de temporadas es casi una broma de mal gusto.
Sin temporadas, sin límites y con aperturas de tiendas transcontinentales, la moda en cinco años se ha rebasado a sí misma, entregándose a Internet y a sus criaturas, convirtiéndose ella misma en un espectáculo de masas distanciándose mucho de la exclusividad con la que se pavoneaba, dejando ver también por consecuencia, su cara más oscura o al menos, la que a nadie le gusta ni ver ni escuchar.

Foto: Charlie Rose Show
John Galliano (1960) es el Rey de los exiliados por culpa del alcohol, las pastillas y caer en desgracia por vídeos desafortunados de dudosa casualidad fílmica.
Entre otras tramas ocultas, han sido dos años desde que sucediese el incidente antisemita, su paso por los juzgados, el circo que se montó a su alrededor, disculpas públicas e intentos por resarcir el daño. El crimen, que según sus verdugos no ha sido del todo expiado, lo ha llevado a perder su marca, a perder el puesto que lo catapultó a la fama en la casa Dior y a estar sometiéndose constantemente al escrutinio público, que a decir verdad es todo menos compasivo.
Apareció en España en el rastro madrileño, después se le vio reunido en París con su madrina original Mrs. Nuclear Wintour el mismo día del debut en Alta Costura para Christian Dior de Raf Simons. Después vimos su paso por el estudio de diseño en Nueva York del dominicano Óscar de la Renta, quién le ofreció un espacio neutro para reactivar affaires creativos con los tejidos y los cortes. La huella del Sr. Galliano, gritaba silenciosamente en toda la colección invernal presentada en Febrero de este mismo año , y  aun así no se confirmaba ni una colaboración duradera y menos un relevo creativo para colocarse al frente de la firma americana.
Presuntamente vetado para dar un workshop de creatividad en la prestigiosa Parsons School of Design(aunque el decano David E. Van Zandt haya zanjado el tema con una falta de compatibilidad y acuerdo con el diseñador) así como también meses antes en Londres, vio la luz un comunicado de prensa para desmentir su nombramiento como docente en su alma máter la Central Saint Martins, donde se rumoró que podría impartir clases. Galliano volvía a encontrarse en la frontera.
Los últimos movimientos han sido tectónicos, el gibraltareño concedió una entrevista exclusiva a Igrid Sischy para el Vanity Fair, la primera desde su “desaparición”, donde se confiesa alcohólico y en recuperación de por vida, donde charla sobre el vestido de Kate Moss, su ira y el descontento personal que le llevó a pronunciarse con dichos insultos. El punto cúspide llegó el 12 de junio con la entrevista en televisión abierta en el programa de Charlie Rose, donde John Galliano es sentado en el banquillo e interrogado sobre su comportamiento durante casi una hora.
‘Blackout drinker’, denomina al estado en el que se encontraba cuando sucedieron los hechos que se le imputan, vuelve a confesarse  como adicto y víctima de su propio éxito, también repasa el trabajo frenético de la máquina de ventas que construyó en Dior y saca a la luz el bullying en su infancia por su condición de emigrante y homosexual en Londres, vinculando directamente el trauma con el episodio, para poder explicar el odio y las palabras que salieron de su boca, mismas que Rose se encargó muy bien de recordarle.
De nueva cuenta en directo pidió perdón y declaró “Soy capaz de crear, estoy listo para crear, me siento en mi centro, me siento bien… Espero que con mi resarcimiento, pueda tener una segunda oportunidad”.


Foto: System Magazine. Juergen Teller

Exilio es una cosa, despedidas amistosas que terminan meses después en litigios son sospechosas y nada inocentes. La cúpula empresarial de Kering (antes PPR), y en específico los directivos de Balenciaga interpondrán una demanda en contra de Nicolas Ghesquière (1971) quien fuera el director creativo de la casa hasta el año pasado,  casa que en su momento de gloria con su fundador Cristóbal fue “la más cara de todo París”.
La noticia fue publicada en la edición impresa de la revista francesa Challenges, argumentando que el motivo de la demanda tiene su origen en “indiscreciones” dentro de la entrevista que Ghesquière concedió a la revista de nicho System Magazine en su primer número donde narra la incompatibilidad en la gestión de la marca, sus inicios en Balenciaga sin ni siquiera una fotocopiadora y los múltiples intentos por quitarse de encima el estigma del Sr. Merchandising gracias, entre otras cosas, al bolso Lariat First, rebautizado como Classic, y apodado por la prensa como Motorcycle encumbrado por las Olsen, bolso sin logo, pero perfectamente reconocible por allá en los dos miles.
El reporte sobre la demanda tampoco muestra detalles concretos sobre el motivo fundamental, a menos de que se trate de como apuntaba The Luxe Chronicles, de infringir el acuerdo de confidencialidad firmado al salir de Balenciaga. El artículo en System que tuvo repercusión online gracias a BOF Business of Fashion editado por Imran Amed, poco tiene de revelador al ceñirnos en una base estrictamente de secreto comercial. La entrevista manifiesta el tono en el cual Ghesquière estaba disconforme con la estrategia de la marca y es clarificante cuando da a entender que incluso con dudas prefirió disociarse de Balenciaga, antes que lo disociasen y lo invitaran a marcharse.
En los ejercicios de facturación de las marcas de lujo contenidas en Kering, Balenciaga no representa ni siquiera la tercera fuerza de ventas, está incluida en el apartado Otras Marcas. Si interpretamos los datos desde la perspectiva corporativa, está claro por qué no se apoyó a Nicolás y queda aún mas claro por qué desembarca el diseñador americano ultra comercial Alexander Wang.
Grave situación si las empresas no aceptan las críticas y las consecuencias de lo que en un momento provocaron allá en 1997, peligroso si a estas alturas con el estado del sistema de la moda actual, los directivos siguen sin entender que no todas las marcas de moda pueden ser Coca-Cola o tener el “efecto Gucci” integrado. Dicho de otro modo, las fronteras reales entre el gran consumo y el lujo están a un milímetro de desaparecer.
Y la libertad de expresión en moda seriamente afectada, rozando el ridículo entre hiperexposición mediática y adoleciendo una falta terrible de ética.


Stefano Pilati (1965), fue otra víctima de bullying corporativo y periodístico en cantidades industriales a pesar de efectuar rescate a la marca Yves Saint Laurent y salvar las pérdidas anuales que oscilaban entre  75 millones de euros al momento de tomar el puesto de director creativo que dejó Tom Ford.
Pilati nunca fue bien aceptado a pesar de contar con la brillante escuela y formación de Signora Prada. Sumamos la bancarrota, su pasado también ligado a las adicciones y lo compleja que es una marca como Yves Saint Laurent, se concluye que  tampoco el camino estuvo a su favor. Sin embargo, sacó adelante la firma, creó piezas que en la actualidad los directivos no han retirado del mercado por ser best sellers intocables, a pesar del rebranding creativo de Hedi Slimane y a pesar de que sacó del retail toda la colección de Pilati antes de que terminara la temporada.
Pilati sobrevivió al acoso pasivo-agresivo de la prensa femenina de moda, también la incertidumbre de mantener- o no-,  un contrato laboral para la siguiente temporada, a la par de estar trabajando 24/7 en colecciones cada dos meses. Stefano no se dejó ni un cabo suelto en la entrevista concedida a Vice UK,  cuando todavía cobraba un sueldo. Un ejercicio de franqueza sobre el estado de la moda en la actualidad y manifestando la crónica de una muerte anunciada.
Acto seguido, no le renuevan el contrato en YSL presentando su última colección en Febrero de 2012, con el logro de haber sacado a la firma de los números rojos y habiendo incrementado el resultado de explotación corriente de 7 a 25 millones de euros entre el 2011 y 2012.
Pilati regresa al sistema este sábado 22 de Junio, debutando como director creativo de Ermenegildo Zegna en Milano Moda Uomo, y también como responsable de la marca femenina Agnona que está por cumplir 60 años desde su fundación. El oráculo de la moda Suzy Menkes vaticina una unión de éxito y no hay duda de que Stefano Pilati se conserva en forma a pesar de los pesares.
Si los tres casos anteriores vinculados a míticas casas de diseño del Siglo XX, Dior, Balenciaga, YSL, sirven de antecedente, es necesario que la moda en la actualidad busque un punto de equilibrio.
¿Qué tiene que hacer John Galliano para ser perdonado y trabajar de vuelta?, ¿cortarse una mano?. Pilati y Ghesquière ¿deberían silenciar su experiencia en el sector? o ¿irse a nuevas empresas a vivir un déjà vu continuo?. Pretender que no hay motivos suficientes para realizar una evaluación a profundidad del sistema de la moda hoy es quizá, el peor autoengaño.
Si el silencio y la falta de empatía frente a los creativos de moda es tendencia, a dónde hemos llegado y lo más alarmante, a dónde llegaremos.


Fernando Aguileta de la Garza
@feragarza

Fotos: Style.com


*Artículo originalmente publicado en: Medina Magazine 

30.1.13

CHANEL y su ABC


Lo que empezó siendo un ejercicio creativo en modo collage y narrativa emocional como soporte de promoción para la difusión del primer hombre en la tierra que encarnase a Mademoiselle Chanel y su No. 5, hoy al parecer está transformándose en toda una franquicia. 

Apta y rentable para los tiempos que corren, viralidad con el timing preciso, seis días después de presentar su colección de Alta Costura y Joaillerie en París, CHANEL presenta la tercera entrega explicando el recorrido desde la Bisutería y la subversión que hizo, para después -inteligentemente- adentrarse en nuevos caminos como la alta joyería. 



Si algo es ampliamente conocido es que a esta señora le gustaban el dinero y los diamantes. 

Un ejercicio de storytelling fantástico, para mantener en la memoria colectiva y de alguna manera viva a la fuerza individual más importante de la Historia de la Moda contemporánea: Gabrielle "Coco" Chanel.

d



Fernando Aguileta de la Garza
@feragarza 

16.5.12

Rei Kawakubo, la incómoda cuestión


Presentar y desdoblar una personalidad como la mente detrás de Comme des Garçons, es un reto, no sólo por hacerlo teniendo el reloj en contra, sino porque revisar una marca con tantas capas, significados y misterios resulta a veces incómodo en una industria que tiene todo menos profundidad aparente, un sector que valora la frivolidad y la imagen perfecta.


Una contradicción con todas sus letras. 


Pues bien, teniendo esto claro, el ejemplo perfecto de diseñadora conceptual lo instauró la Kawakubo, en tiempos de mucho tacón, kilos de maquillaje y estética ostentosa. Lo hizo como Caballo de Troya en París, haciendo suyo el cuestionamiento de temas incómodos para Occidente. 


Controladora, austera, monocromática en doce clases de negro, lo convirtió en su color fetiche y en el arma para deconstruir la imagen femenina, para olvidar la belleza e invitar a la reflexión mediante una prenda. Al nacimiento de las ideas. 


¿Rei artista?, se me cuestionó hoy. No, es demasiado fuerte y preparada como para tirarse vulgarmente flores ella misma para pretenderse una del club, aunque eso, no indica que desacredite la relación arte-moda, es una promotora de la creatividad nata. 


Cercana a la anti-moda, utiliza los mecanismos objetivos de la misma moda como vehículo de su mensaje: Igualdad, intelecto, construcción, y no precisamente en ese orden. Sencillamente basta mirar con el camino que tomó la Découture de los 90's, Margiela, Lang, Demeulemeester por mencionar pupilos que han encontrado su propio camino, en la obsesión de Rei por lo inacabado, lo imperfecto, lo feo, lo molesto, aunque sea técnicamente perfecto. 


Se compra o no se compra el mensaje, porque con Rei no hay intermedio, no es una marca fácil y tampoco pretende serlo, he ahí la genialidad del asunto. 


¿Una construcción de marketing para vender camisetas disfrazadas de concepto?, se me cuestionó también hoy. No, hay quienes lo hacen mejor contando otras historias, historias más amables, que venden más. A la Kawakubo no creo que simplemente le importe, en pocas palabras, sabe en qué terreno juega y saca el mejor partido de ello, eso no significa que deba callar la crítica, si es que la hay, ni que tampoco deje de engrosar su cuenta corriente que para eso trabaja. 


La moda es un trabajo, por si había alguna duda en ello. 


No todo es político, ni tampoco controvertido, Rei invita a mirar lo bello, de cuestionarse el concepto como tal y aprender a mirar de nuevas maneras, y eso es implicarse en un posicionamiento, si no se quiere, nadie nos obliga. 


Y qué si Kawakubo duerme con el "enemigo", tampoco nunca se ha revelado en contra de la naturaleza de la moda, ella sabe el cambio por el cambio, sería ridículo si no. Rei no se rebela contra la moda, se rebela contra cierto tipo de predisposiciones sociales establecidas desde la hegemonía cultural Occidental, y si la moda es su altavoz, bendita moda. 


Lo que más me satisface es el hecho que sea como haya sido y piensen lo que piensen, hoy en día se han cuestionado, se han incomodado y han debatido sobre algo que en teoría y en la práctica será su profesión de futuro. 


Yo solo cuento los cuentos, esa es mi responsabilidad.


La de ustedes como alumnos, formarse un criterio.




Fernando Aguileta de la Garza
@feragarza